Durante la jornada utilizaron diferentes aparatos de medición para analizar la calidad del aire, del agua, los niveles de ruido y las radiaciones. A través de la recogida y el análisis de datos, aprendieron a observar, medir y extraer conclusiones como auténticos investigadores.
La experiencia les pareció muy interesante y práctica, ya que les permitió conocer de primera mano cómo se estudian los factores ambientales que afectan a nuestro entorno. Tras analizar los resultados obtenidos, comprobaron que los principales problemas detectados fueron la contaminación acústica y la contaminación del aire, dos de los grandes retos ambientales de las ciudades actuales.
Sin duda, fue una actividad enriquecedora que acercó al alumnado a la ciencia de una forma participativa y les ayudó a tomar conciencia de la importancia de cuidar el medio ambiente.












